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Tarta de Galletas, Chocolate y Crema

jueves, 23 de junio de 2016


Esta tarta ha sido todo un clásico en mi casa desde que éramos pequeños, como supongo que también lo ha sido en las vuestras.

Mi madre la preparaba bastante a menudo variando el relleno, desde mermeladas variadas, leche condensada, chocolate, crema y un sinfín de posibilidades que nos encantaban.

La disfrutábamos como los que más, fresquita, recién sacada de la nevera nos sabía a gloria. Pero pasaron los años y de repente, esta receta tan sencilla y deliciosa cayó en el olvido, pero yo la he recuperado y la he vuelto a hacer aprovechando una ocasión más que especial.

Mis padres han cumplido cuarenta años de casados, y como en mi casa todo, absolutamente todo, se celebra con una tarta o un dulce, ésta era la mejor ocasión para rememorar, a través del gusto, momentos felices vividos cuando éramos pequeños, por eso elegí esta típica tarta.

He variado un poco la presentación, mi madre preparaba muchas capas de galletas e iba intercalando ingredientes entre las mismas, pero a mí me apetecía hacerla con los dos ingredientes que al final siempre triunfaban en casa: el chocolate y la crema pastelera y el resultado ha sido más que delicioso.

Os cuento como la he preparado, aunque no tiene ninguna ciencia, es lo más sencillo del mundo mundial.


INGREDIENTES:

  • Galletas hojaldradas.
  • 2 sobres de preparado para flan.
  • 660 ml de leche semidesnatada sin lactosa para el flan.
  • 100 ml de leche semidesnatada sin lactosa para humedecer las galletas.
  • 12 cucharadas soperas de azúcar blanca.
  • 200 grs de chocolate con leche especial para postres.
  • 75 ml de nata líquida.
  • 20 grs de mantequilla.

PREPARACIÓN:

Yo he elegido un molde rectangular para la ocasión. Preparamos el molde, forrando el mismo con papel film, así nos será más fácil de desmoldar. Reservamos.

Comenzamos preparando la crema pastelera o flan tal y como indica el fabricante en el envase. Para ello, separamos de los 660 ml de leche una taza, en ella vamos a diluir los dos sobres de flan con la ayuda de una cuchara.

Ponemos el resto de la leche en un cazo junto con las cucharadas de azúcar y lo ponemos a fuego lento. Cuando la leche rompa a hervir, añadimos el flan disuelto en la taza de leche y sin parar de mover, lo mantenemos en el fuego hasta que la mezcla espese. Retiramos del fuego y reservamos.
En un plato hondo, echamos los 100 ml de leche y en ella vamos humedeciendo ligeramente las galletas hojaldradas, cubrimos la base del molde con las mismas.

Cuando tengamos toda la base del molde cubierta con galletas, echamos sobre las mismas la mitad del preparado del flan que teníamos reservado, extendemos de manera uniforme por toda la superficie.
Ahora volvemos a repetir la operación de las galletas, las humedecemos en leche y ponemos otra capa sobre el flan. Ahora vamos a terminar de echar sobre esta última capa de galletas el resto de preparado de flan que teníamos en el cazo.

Terminamos cubriendo de nuevo esta última capa de flan con otra base galletas humedecidas en leche. Reservamos en la nevera.

Mientras vamos a preparar la ganache que cubrirá nuestra deliciosa tarta de galletas. Para ello, vamos a poner todos los ingredientes en un bol apto para el microondas y vamos a calentarlo en intervalos cortos de tiempo, con el fin de evitar que se queme el chocolate, removemos con una cuchara.

Repetimos la operación del microondas tantas veces como sea necesario hasta que todos los ingredientes se integren y obtengamos una mezcla homogénea, ligera, lisa y brillante.

Sé que ésta no es la manera correcta de preparar una ganache en condiciones, pero andaba muy mal de tiempo y bueno, ésta es otra opción rápida de prepararla.

Sacamos la tarta de la nevera y cubrimos nuestra tarta con nuestra ganache de chocolate, extendemos la misma con una espátula de manera que quede uniforme y lisa.

Metemos en la nevera hasta el momento de su consumo.

Volver a comer es trozo de esta deliciosa tarta fue un gran acierto, parece mentira como el paladar puede darte tan buenos recuerdos y con tanto lujo de detalles. Me pasa siempre, el sentido de la vista ofrece recuerdos pero nunca tan intensos como el sentido del olfato o del gusto.

Espero que esta receta os haya traído tantos buenos recuerdos como a mí y que no dejéis que caiga en el olvido.

Os mando un beso enorme, nos vemos la próxima receta con otra deliciosa receta.

Muchas gracias por leerme amigos.