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Tronco de Navidad de Turrón y Chocolate

miércoles, 6 de enero de 2016



Sé que llego un poco tarde, pero hoy os traigo la receta que preparé para el postre del día 1 de enero, para la comida de Año Nuevo.

En principio mi idea era haber publicado la semana pasada, pero he tenido unas vacaciones muy bailongas y no he tenido ni un solo momento para poder hacerlo. Además, esta semana me adelanto un día en la publicación semanal, ya que si me espero al jueves la Navidad habrá pasado y esta receta ya no tendrá mucho sentido.

Así que con una semana de retraso y un día antes de lo habitual, os traigo esta fantástica receta que me volvió loca. Loca de amor por lo delicioso que quedó, por eso os aseguro que repetiré y no pienso esperar hasta las próximas navidades. Porque se puede hacer en forma de brazo de gitano y disfrutarlo en cualquier ocasión.

Y además, también puede ser una manera estupenda de despedir la Navidad. ¿Qué mejor que un buen pedazo de este tronco relleno de turrón para despedir estos días de excesos gastronómicos?

La combinación de sabores es ideal.

El relleno, para mi gusto, es espectacular. Ligero, suave y delicado, chocolate blanco y turrón, una pareja perfecta.

La cobertura, chocolate en estado puro, perfecto para una adicta chocolatera como yo.

El bizcocho, sencillamente perfecto. Jugoso, sabroso y tierno.

Y todo esto junto, hacen que este postre se merezca un lugar de honor en nuestro recetario repostero.

Os animo a que lo probéis sin esperar mucho porque os va a gustar tanto o más que a mí.


INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO:

  • 120 grs de harina blanca.
  • 6 huevos.
  • 120 grs de azúcar blanca.
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 200 ml de nata 35% materia grasa.
  • 400 grs de chocolate blanco.
  • 3 cucharadas de pasta de turrón, yo he usado la de HomeChef.


INGREDIENTES PARA LA COBERTURA:

  • 200 ml de nata 35 % materia grasa.
  • 200 grs de chocolate negro 70%.
  • 50 grs de mantequilla.


INGREDIENTES PARA EL ALMÍBAR:

  • 50 ml de agua.
  • 50 grs de azúcar.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.



PREPARACIÓN DEL BIZCOCHO:

Precalentamos el horno a 170º y colocamos sobre nuestra bandeja de horno un papel para hornear. Reservamos.

En un bol, separamos las claras de las yemas de nuestros huevos y comenzamos a montar las claras a punto de nieve. Cuando estén a medio montar, añadimos la mitad del azúcar.

Cuando las hayamos montado por completo, es decir, que estén totalmente firmes, dejamos de batir y las reservamos.

En otro bol, batimos  las yemas y el resto del azúcar durante un par de minutos, hasta que blanqueen y aumenten su volumen.

A continuación, añadimos la vainilla en pasta. Cuando todos los ingredientes se hayan integrado, vamos agregando las claras a punto de nieve con la ayuda de una espátula.

Tenemos que hacerlo muy suavemente y con movimientos envolventes, de abajo a arriba, con movimientos circulares, para que la mezcla no pierda consistencia.

Cuando ya tengamos todas las claras integradas con las yemas, integramos la harina (previamente tamizada) con la ayuda de una espátula, haciendo movimientos envolventes y con sumo cuidado. Tenemos que evitar que la mezcla pierda volumen, por eso hay que tratarla con mucho mimo.

Cuando hayamos integrado toda la harina, echamos nuestra masa en la bandeja de horno que teníamos reservada con nuestro papel de hornear en la base, igualando la superficie con la espátula.

Introducimos nuestro bizcocho en el horno durante unos 10 minutos, tenemos que tener mucho cuidado de que no se nos queme, tiene que quedar blanco y tierno.

Transcurrido este tiempo de horneado, lo sacamos y lo dejamos reposar 10 minutos sobre una rejilla y en la bandeja donde los hemos cocinado.

Pasados los 10 minutos, espolvoreamos azúcar glasé sobre el bizcocho y ponemos otro papel por encima para dale la vuelta y lo desmoldamos.

Con cuidado, quitamos el papel con el que hemos horneado el bizcocho. Enrollamos el bizcocho, todavía templado. Lo dejamos enfriar por completo, enrollado y con el papel bien apretado.


PREPARACIÓN DEL RELLENO:


En un bol, colocamos el chocolate blanco cortado en trocitos pequeños. Reservamos.

En otro bol, calentamos la nata en el microondas hasta que esté a punto de hervir. En este momento, la vertemos sobre el chocolate que teníamos reservado en el bol y lo dejamos que repose durante aproximadamente un minuto.

Transcurrido este tiempo, con la ayuda de una espátula removemos el chocolate para ayudar a que se funda por completo. Por último, agregamos la mantequilla y removemos hasta que todos los ingredientes se integren por completo.

Para terminar, lo tapamos a piel con papel film. Para que adquiera consistencia, lo dejamos reposar a temperatura ambiente durante un par de horas como mínimo.

PREPARACIÓN DE LA COBERTURA:

Igual que hemos anteriormente, en un bol, colocamos el chocolate negro cortado en trocitos pequeños. Reservamos.

En otro bol, calentamos la nata en el microondas hasta que esté a punto de hervir. En este momento, la vertemos sobre el chocolate que teníamos reservado en el bol y lo dejamos que repose durante aproximadamente un minuto.

Transcurrido este tiempo, con la ayuda de una espátula removemos el chocolate para ayudar a que se funda por completo. Por último, agregamos la pasta de turrón y removemos hasta que todos los ingredientes se integren por completo.

Para terminar, lo tapamos a piel con papel film. Para que adquiera consistencia, a llevamos a la nevera un mínimo de 2 horas.


MONTAJE DEL TRONCO:

Ahora ya estamos listos para montar nuestro tronco.

Vamos a comenzar preparando nuestro almíbar. En un vaso, calentamos el agua en el microondas y cuando esté a punto de hervir, añadimos el azúcar y el extracto de vainilla. Con la ayuda de una cucharada removemos bien hasta que el azúcar se disuelva por completo. Reservamos.

Continuamos montando nuestra ganache de chocolate blanco y turrón que usaremos para el relleno. Cogemos nuestro bol con la mezcla y la batimos a velocidad alta durante 1 minuto para volverla más blanquita y esponjosa. Así que está ideal para utilizarla de relleno. Reservamos.

Ahora vamos a por nuestro bizcocho. Lo desenrollamos con cuidado y lo despegamos del papel de horno. Con la ayuda de una brocha de repostería, vamos repartiendo nuestro almíbar por todo el bizcocho.

Ahora ya tenemos listo nuestro bizcocho para rellenar. Para ello, colocamos nuestra ganache de chocolate blanco y turrón en una manga pastelera y vamos haciendo tiras de ganache sobre toda la superficie del bizcocho. De esta manera, nos aseguramos de poner una capa uniforme de crema.
Es importante no rellenarlo del todo, para cerrar mejor el brazo de gitano. Para enrollarlo, nos ayudamos del papel de horno, debemos enrollarlo de manera firme para que el relleno quede compacto.

Para hacer el tronco más real, cortamos uno de los extremos para pegarlo en un lateral y el otro extremo lo cortamos en diagonal para luego ponerlo en la parte superior, como podéis ver en la foto.

Ahora vamos a cubrir nuestro tronco con la cobertura de chocolate negro. Para no manchar la base donde lo vamos a presentar, es importante colocar dos trozos de papel de horno.

Ponemos el bizcocho encima y colocamos los trozos que hemos cortado donde más nos gusten. nos ayudamos de un poco de ganache de chocolate negro para pegarlos y fijarlos al tronco.

Con nuestra ganache de chocolate negro cubrimos todo el bizcocho, ayudándonos de una espátula de repostería. Le vamos dando el toque que más nos guste para que se parezca un tronco lo más real posible.

Cuando hayamos terminado y antes de que la ganache se enfríe y se endurezca, retiramos los papeles de hornear que habíamos puesto en la base.

Para decorar, yo he utilizado unas bolitas rojas rellenas de chocolate y unas hojas de azúcar para simular las típicas hojas de acebo y para terminar, le espolvoreé azúcar glasé para simular la nieve y darle un toque un poco más típico de la navidad.


Rico, ¿verdad? Por eso no creo que espere casi un año para repetirlo, porque de solo ver la foto puedo recordar su inolvidable y delicioso sabor.

Espero que os haya gustado y sobre todo que hayáis sido buenos y que los Reyes os hayan traído muchas cosas.

Nos vemos la próxima semana, feliz día de Reyes a todos amigos.

Besos fuertes y gracias por leerme.