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ROLLO GIGANTE DE CANELA

jueves, 23 de octubre de 2014




Cada día estoy más segura de que si la felicidad completa existe tiene forma de rollo de canela.

Y es que siento la necesidad de gritar a los cuatro vientos que me he enamorado, que me han cautivado y que no paro de pensar en estos pequeños. Mi cabeza no para de pensar en ellos y tengo miles de combinaciones deliciosas en mi mente.

Si ahora mismo comenzara mi blog, éste tendría un nombre bien distinto y sí, lo habéis adivinado "Obsesión por los rollos de canela" o mejor aún, "Obsession Cinnamon Rolls", en inglés tiene otro toque, no creéis.

Pero como no voy a hacer eso, los cupcakes siempre ocuparán un lugar privilegiado en mi corazón (ahora mi corazón está dividido), voy a dedicar un apartado del blog a estas delicias y a mis experimentos en busca del rollo perfecto.

Como muy bien sabéis la primera receta que os traje después de las vacaciones de verano, fueron rollos de canela. Pues bien, desde entonces llevo dando vueltas a cómo hacer un rollo gigante, con otro tipo de masa y en plan "pastel" y aquí tenéis el maravilloso resultado.

Un rollo de canela gigante, de masa suave y mullida, con un centro de canela pegajoso y un glaseado de vainilla que rellena todos los huecos existentes. Sencillamente, un placer para los sentidos.

Creo que por muchas recetas que pueda publicar, ésta se ha convertido en casi mi preferida del año.

Y es que haciendo memoria, quiero recordar que hace unos años, en muchos centros comerciales abrieron unas "pastelerías" dedicadas única y exclusivamente a los rollos de canela, ¿Sabéis de cuáles os hablo?. Ay, qué fueron de ellas. En mi zona ya no hay ninguna, tengo que inspeccionar por internet.

Upps, creo que mi obsesión se está haciendo cada vez más evidente, pero es que no podéis imaginar comos disfruté ayer.

Primero, dejándome transportar por el increíble aroma que inundó TODA mi casa al hornear esta delicia.

Y segundo, al saborearlo plenamente sentada en mi sofá, arropada con mi manta mientras veíamos en una película en la mejor compañía.

Y es que no me podéis negar que esta receta es ideal para este tiempo otoñal, en el que el frío empieza a dar sus primeros avisos, la canela resulta más que reconfortante.......... ¡¡ Ay.......!!

Venga os paso la receta que me enrollo, nunca mejor dicho, que es un gusto.


INGREDIENTES PARA LA MASA:

  • 400 grs de harina para todo uso
  • 3 cucharadas de azúcar blanca
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 paquete de levadura de panadería, el que yo usé es de Lidl y lleva 7 grs.
  • 120 ml de agua.
  • 60 ml de leche semidesnatada.
  • 45 grs de mantequilla sin sal.
  • 1 huevo grande a temperatura ambiente.


INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 45 grs de mantequilla sin sal, derretida a temperatura ambiente.
  • 1 y 1/2 cucharadas de canela molida.
  • 50 grs de azúcar blanca.


INGREDIENTES PARA EL GLASEADO DE VAINILLA Y ARCE:

  • 120 grs de azúcar superfino.
  • 25 ml de leche o nata.
  • 15 ml de jarabe de arce.
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta


ELABORACIÓN DE LA MASA Y EL RELLENO:

En un bol grande, mezclamos la harina, el azúcar, la sal y la levadura de manera uniforme. Reservamos

Calentamos el agua, la leche y la mantequilla juntos en el microondas hasta que la mantequilla se derrita y la mezcla esté caliente al tacto, sin que rompa a hervir.

Echamos la mantequilla en la mezcla de harina y con la ayuda de una cuchara de madera removemos bien.

Añadimos el huevo y continuamos mezclando con la cuchara hasta que éste se integre. En una superficie ligeramente enharinada, amasamos la masa durante unos 5 minutos, hasta que obtengamos una masa elástica.

Formamos una bola y la colocamos en un bol ligeramente engrasado con un poco de mantequilla o aceite de girasol. Cubrimos nuestro bol con film transparente o con un gorro de ducha ;) y dejamos reposar durante 30 minutos. La masa  deberá aumentar ligeramente.


En los 30 minutos que necesita nuestra masa para hacer su primer levado, podemos aprovechar y preparar el relleno.

Para ello, mezclamos en un bol el azúcar y la canela (Ojo, no la mantequilla. Ahora os explico). Reservamos.

Cuando haya pasado el tiempo (30 minutos), extendemos la masa sobre una superficie enharinada y con la ayuda de un rodillo le damos forma de rectángulo.

Con la ayuda de una brocha de repostería, extendemos la mantequilla derretida sobre toda la superficie y a continuación, espolvorear sobre la masa la mezcla de azúcar y canela que teníamos reservada.

Engrasamos el molde para horno donde vamos a hacer nuestros rollos con mantequilla, de esta forma evitaremos que se nos peguen. Reservamos.

Ahora, con la ayuda de un cortador de pizza cortamos la masa en seis tiras anchas (a lo largo, claro). Sin apretar enrollamos una tira y la colocamos en el centro del molde elegido para la ocasión.

 Primera tira enrollada en el centro del molde

Enrollamos el resto de tiras alrededor del rollo central, comenzando cada tira al final de la anterior para hacer un gran pastel enrollado.

En esta foto podéis ver todas la tiras enrolladas alrededor del centro.

En este proceso (sobre todo al ir cogiendo las tiras) puede que se os derrame una parte del relleno. No os preocupéis, cuando terminéis con todas las tiras, lo echáis por encima y listo, No podemos tirar nada de nada jejeje y más si tenemos entre manos algo tan delicioso.

Cubrimos nuestro pastel con film transparente o, de nuevo, con el gorro de ducha y dejamos leudar en un lugar sin corrientes de aire durante 90 minutos.

Yo lo que hice fue poner un calefactor en una de las habitaciones de mi casa y coloqué a una distancia prudencial mi molde con el pastel. Si es que los trato como si fueran mis niños...

Pasados los 90 minutos, nuestro pastel habrá duplicado su tamaño, es le momento de precalentar el horno a 200º

Cuando el horno haya cogido temperatura, metemos nuestro molde y horneamos durante 30-35 minutos hasta que se dore. En ese momento, cubrimos los rollos con papel de aluminio y horneamos unos 10 minutos más.

Transcurrido este tiempo sacamos del horno.

¡¡En esta foto ya falta mi trozo!!

ELABORACIÓN DEL GLASEADO:

Mezclamos en un bol el azúcar superfino, la leche o nata, el jarabe de arce y la vainilla en pasta y con la ayuda de una varilla mezclamos bien hasta que todos los ingredientes se integren.

Ya tenemos listo nuestro delicioso glaseado para bañar generosamente nuestro rollo de canela.


Y por aquí os dejo la foto de mi cena, ¡¡ Estoy deseando repetir!! Fijaros bien como el glaseado ha penetrado por todas los huecos del rollo y lo ha dejado bien empapadito.

Espero que os haya gustado tanto como a mí, dentro de poco os traeré nueva receta de rollos, a ver con qué os sorprendo.

Besos a todos.