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TARTA DE CHOCOLATE, MASCARPONE Y FRAMBUESAS.

lunes, 20 de enero de 2014



Aquí os presento una de las tartas que nos han acompañado a mi familia y a mí en las fiestas navideñas, más concretamente, la noche del 24 de diciembre.

Es una tarta ligera pero consistente, con el dulzor justo del chocolate blanco que junto con la acidez de las frambuesas hacen que exista un equilibrio de ingredientes perfecto.

La verdad es que la combinación es deliciosa y su textura suave y delicada, hacen que esta tarta sea única y exquisita.

La receta la he sacado de la página de Las recetas de la felicidad, la verdad es que Sandra prepara unos postres deliciosos y se hace imposible decidirse por cual de ellos hacer. Así que los que no la conozcáis, que dudo mucho que seáis muchos, tenéis que pasaros por su página sin tardar mucho.

Espero que os guste, os dejo con la receta.


INGREDIENTES PARA LA MASA QUEBRADA DE CHOCOLATE:

  • 200 grs. de harina de todo uso.
  • 40 grs de cacao en polvo sin azúcar (yo uso el de la marca Valor).
  • 1 pizca de sal.
  • 80 grs de azúcar blanca.
  • 150 grs de mantequilla muy fría, cortada en cuadraditos.
  • 2 cucharadas de vodka muy frío.


INGREDIENTES PARA LA CREMA DE CHOCOLATE BLANCO Y MASCARPONE:

  • 400 grs de chocolate blanco.
  • 200 ml de nata para montar.
  • 100 grs de mantequilla.
  • 200 grs de queso mascarpone.


INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN:

  • 300 grs de de frambuesas.


PREPARACIÓN DE LA MASA QUEBRADA:

Precalentamos el horno a 170ºC.

En un bol, echamos la harina, el cacao y la sal y los mezclamos bien.

Añadimos la mantequilla muy fría cortada en cuadraditos y con las manos vamos frotando la mantequilla y el resto de ingredientes para unirlos, formando unas migas. Es importante que queden quedar trozos de mantequilla sin deshacer para que la masa quebrada quede crujiente.

 Añadimos ahora el vodka muy frío, y mezclamos hasta formar una bola.

Ponemos la bola de masa en un cuenco, lo tapamos con un film transparente y lo metemos en el frigorífico un par de horas para que endurezca.

Sacamos la masa del frigorífico y la estiramos entre dos láminas de papel de hornear con ayuda de un rodillo.

Cuando la tengamos estirada, cubrimos la base del molde elegido y los laterales tambien, yo escogí uno de unos 25 cm de diámetro aproximadamente.

Esta masa es muy delicada y no os preocupéis si se os rompe, una vez que la tenemos en el molde podemos reconstruirla, no os asustéis porque se os va a romper seguro, pero tiene solución, presionando un poco podemos arreglarla sin problema.

Cubrimos la base del molde con papel de hornear y rellenamos con legumbres para que al hornear la base de la tarta no suba.

Horneamos la base unos 15 minutos con las legumbres en el fondo. Transcurrido este tiempo, sacamos del horno, retiramos las legumbres y el papel de hornear, y horneamos otros 10 minutos para que se dore también el centro de la masa.

Sacamos del horno, y dejamos enfriar antes de desmoldar. Una vez fría la base, desmoldamos con cuidado para evitar que se nos rompa. Reservamos.



PREPARACIÓN DE LA CREMA DE CHOCOLATE Y MASCARPONE:

Ponemos la nata a calentar y llevamos a ebullición. Cuando hierva, retiramos del fuego y agregamos el chocolate troceado y la mantequilla.

Removemos con una varilla hasta obtener una crema brillante y homogénea.

A continuación, añadimos el mascarpone a temperatura ambiente, y removemos hasta que esté totalmente mezclado.

Echamos esta mezcla de chocolate y queso mascarpone sobre la base de masa quebrada y la metemos en el frigorífico hasta que haya endurecido, aproximadamente tardará unas tres horas, pero yo la hice el día de antes para asegurarme de que se cuajaba bien.

Justo en el momento de servir, decoramos con unas frambuesas naturales.

Pues nada, aquí tenéis mi postre de Nochebuena pero que resulta ideal para hacer cualquier momento en un momento especial!!!

Estáis invitados a un trozo, ¿os apuntáis?



Hasta pronto amigos!! Besotes.